Un cuidador del zoo es atacado por dos leones jóvenes cuando entra a su zona para alimentarles sin saber que alguien por descuido había dejado una de las verjas de contención abiertas. Por suerte en un descuido de estos pudo escapar, aún así las heridas le mantuvieron tres días en el hospital y tuvo que recibir múltiples cirujías en la cara y cuello. Por suerte sobrevivió para contarlo...